Sorprenden tantas nominaciones al Oscar de esta película. Mejor película, Mejor director (Tony Gilroy), Mejor actor de reparto (Tom Wilkison), mejor actriz de reparto (Tilda Swinton), mejor guión original y mejor música (James Newton Howard). En realidad, no sorprende nada. Cualquier cosa se puede esperar de un criterio que considera mejor film a “Chicago” que “Gangs of New York” o “Las horas”.
“Michael Clayton” es una película correcta. Se deja ver y está bien actuada. Wilkison muestra su talento de siempre; la Swinton hace gala de su gélida estampa para interpretar a la inescrupolosa de la película. Y Clooney despacha la mejor actuación basada en los ojos, desde que Nicole Kidman protagonizara “Los otros”. Sólo un galán-buen actor como él (y una estrella-buena actriz como ella) pueden soportar tantos close-up y expresar distintos estados anímicos. Como era de esperarse, la trama gira en torno a su persona y a su personaje, Clayton, un tipo que no es abogado, pero que es el encargado de lavar discretamente la ropa sucia de un prestigioso bufete neoyorquino. Hasta ahí, todo bien. Todo claro. Demasiado claro, porque el filme no ofrece mucho más. Es cierto que luego aparecen los dilemas morales, el oportunismo de la sociedad norteamericana, el vacío ético de las empresas… Pero en definitiva, Girloy apuesta por una cámara sin ángulos, riesgos ni miradas. Fija, fría, dedicada a lucir a sus actores y a retratar al poder en su primera capa: sus víctimas, sus asumidos artífices y sus títeres que, tarde o temprano (nos quiere decir la película), se aburren de repetir la misma función. Arthur Edens, maníaco-depresivo y amigo de Clayton (Wilkison) es el primero en saturarse y su hartazgo origina este drama político-ético que se repleta de clichés: el “loco” portador de la verdad a quien nadie le cree porque está enfermo, la mujer sin alma que vive para el éxito profesional, el matón que se cansa de serlo y chantajea a sus mentores, y un largo etcétera. El guión, predecible hasta la ingenuidad, revuelca en su mierda a los poderosos que vendieron el alma y redime mediante un episodio epifánico (Clayton, deteniéndose en mitad de la carretera a mirar un caballo) a su protagonista. Esa es una de las mejores secuencias de la película, probablemente porque lo que pasa no está en lo que muestra la cámara, sino en lo que ocurre dentro de la mente de Clayton, en los ojos de Clooney. La otra es de Tilda Swinton vistiéndose frente a un espejo y reiterando el discurso que dará en su empresa. Tampoco es mérito de la cámara, sino del reflejo inequívoco que nos da siempre el espejo.













De acuerdo
Juno también es mi favorita de la lista. De hecho siempre la que gana mejor guión es para mí la mejor película de las nominadas.
Saludos
Consuelo Fontecilla
decepcion
Otra más de las peliculas nominadas que me decepciona. Menos mal no fui al cine a verla y me ahorré las lucas. Tienes razón: es una película correcta y nada más. Me falta sólo ver Atonement, pero así como va la cosa, me pregunto por qué cresta no ganó Juno si es harto menos pretenciosa que las otras, mucho más humilde y simple, pero consigue que el rato que dura se disfrute al máximo. Bloody academia.
payayita.blogspot.com
Vale la pena verla
justamente por sus actores. Que merecian un mejor guión
Pucha, yo quiero verla
Tengo muchas ganas de verla. Me gustan bastante las películas de Clooney pero me asusta un pelo lo que dices… ¿será este un tropiezo?.
Bueno, hay que verla igual si no.. ¿como pelarla?
En cuanto a los oscares.. mmmm.. se parece a nuestro sistema político.
Saludos
—T.
Esta película la tengo en
Esta película la tengo en la lista de las que quiero ver antes de que salgan de cartelera. Gracias por el post, trataré de arrancarme al cine apenas pueda.
Saludos,
P.
payayita.blogspot.com
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